viernes, 19 de julio de 2013

El ombligo de Burgos

Catedral de Burgos desde el Paseo Sierra de Atapuerca
Últimamente en Burgos estamos que no nos lo creemos. Tras el tremendo fiasco de la candidatura a la Capitalidad Cultural de Europa para el año 2016, cuyo proyecto ilusionó a la mayor parte de los ciudadanos, a pesar de la gran cantidad de palabrería hueca que engordaba sus dos centenares de páginas, parecía innegable que la energía generada debía en todo caso aprovecharse en beneficio de la ciudad. Vino así, después, el empeño inversor en citymarketing, del que apenas hemos obtenido una imagen corporativa para la ciudad que, dadas las críticas suscitadas y su más que escaso uso, parece avergonzar a quienes deberían impulsar su empleo. Tanto es así que parecíamos resignarnos de nuevo a que nuestra ciudad permaneciera perennemente ligada a la arquitectura gótica de la Catedral y el cidiano sepulcro que alberga, pese a algunos esfuerzos puntuales y en gran medida ajenos a la iniciativa institucional burgalesa.

jueves, 30 de mayo de 2013

Necesito un enchufe

Tuiteando en un Congreso
Hace unos días he tenido la fortuna de participar en unas jornadas profesionales de altísimo nivel, donde he coincidido con grandes maestros y mejores amigos. El programa resultó finalmente muy denso; tanto que me fue absolutamente imposible asistir a todos los encuentros programados, pues varios de los talleres que me interesaban coincidieron en el tiempo y uno aún carece del don de la ubicuidad (aunque al parecer hay colegas que casi disfrutan de este privilegio). No me planteo en este momento realizar una valoración —ni siquiera un comentario— de cuanto se vivió y expuso en este evento, sino una simple reflexión al hilo de un pequeño detalle de las instalaciones —por otra parte, magníficas— en que tuvo lugar, pormenor que viene a demostrar la creciente dependencia tecnológica a la que estamos sometidos.

martes, 23 de abril de 2013

Nominado para los One Lovely Blog Awards

Hace unos días tuve noticia de que @sofiamoller, compañera de faenas en BiblogTecarios y autora de de la bitácora de su propio nombre, había nominado este humilde espacio para el One Lovely Blog Award: tras la sorpresa, un enorme agradecimiento, siquiera por haberte acordado de este espacio. El OLBA es un fenómeno viral con apariencia de premio que (si he de ser sincero) no creo que pase de ser un experimento o, si acaso, un simple mecanismo de promoción basado en el esfuerzo colectivo. Su origen permanece en una oscura nebulosa; pero el mecanismo de nominaciones y menciones resulta harto curioso, así que aquí estoy, dispuesto a cumplir con las normas por alguien escritas cuando diseñó tan curioso proyecto.